Biocarburantes
El calentamiento de la atmósfera es el principal desafío
medioambiental que hoy afronta la humanidad a nivel mundial. Ninguna
población es ajena al problema y a sus consecuencias.
Los dos gases responsables del fenómeno llamado "Efecto
Invernadero" son el anhídrido carbónico (CO2)
y el metano (CH4). En el caso del dióxido de carbono, ello
ocurre debido mayormente al uso de combustibles fósiles
(petróleo y carbón) como fuente de energía.
Lo ideal sería que se pudieran utilizar combustibles alternativos
que sean capaces de reducir la concentración de dióxido
de carbono en la atmósfera.
El término biocarburante se aplica tanto a los combustibles
destinados a producir electricidad como a los que se utilizan
en los medios de transporte.
La ventaja de este tipo de combustible radica en su origen. Provienen
mayoritariamente de la biomasa, la cual ha extraído parte
del dióxido de carbono que se podría liberar en
la atmósfera. Por eso, la utilización de los biocarburantes
como combustibles no comporta un aumento neto de dióxido
de carbono de la atmósfera, de manera que contribuye a
minimizar el efecto de los gases invernadero.
